Bases de datos

Hoy me la he pasado peleando con la base de datos de uno de mis blogs, que se ha puesto sus moños y no quiere actualizarse. Horas y más horas dándole vueltas al asunto hasta que me di cuenta del error, que era mío (siempre el error es mío). Afortunadamente solo era cuestión de un ajuste en la versión de PHP que no era nada del otro mundo aunque sí tardado pues el método para modificar la versión de PHP en el servidor no es ni siquiera intuitiva, además de que las cosas estaban lentas pues la conexión a internet, con estas lluvias, truenos, relámpagos y otros meteoros, estaba con altibajos.
Es algo que me sucede de vez en cuando, que hay que tolerar y bueno, ¿quién me manda andar metido en estas cosas? Pero de todo se aprende y, por lo menos, ya sé cómo cambiar estos ajustes y la próxima vez será algo de lo más simple (ojalá no sea así, pero al menos estoy preparado).
Y lo peor de todo es que nadie le enseña a uno estas cosas, y cada empresa proveedora de servicios de hosting tiene sus peculiaridades, así que hay que aprender los trucos una y otra vez, sin desesperarse y sin rendirse a la impotencia que le agarra a uno del cuello cuando todo parece que se ha ido al caño. Je, je.
En fin, por lo menos las cosas salieron bien.